Enseñanzas - Carlos Narváez

¿Por qué practicar la caridad del verbo?

Porque si de repente tú ya aprendiste, que estás creando cuando hablas y estás hablando con alguien y no tiene el conocimiento que tú tienes, entonces, ¿Qué estás haciendo con lo que Dios te dio? Aprovecha la oportunidad y dile, estamos conversando algo que no es bueno, mira te voy a contar algo que yo he aprendido, en un lugar donde nos están dando una orientación con miras a nuestra propia felicidad, nos han explicado como cuando un arquitecto va a construir un edificio, primero piensa en ese edificio, y ese edificio aparece en su mente, y luego lo plasma en un papel, y luego participan, el maestro de obra, los albañiles, el ingeniero y todos los demás y luego lo tenemos levantado físicamente, de la misma manera, nosotros estamos creando con nuestra mente cuando pensamos o cuando hablamos y luego vamos a tener un edificio y de repente lo que hemos creado son muros, que nos impiden ser felices, ser prósperos, vivir en paz, vivir en armonía con nuestra familia y cuando decimos “siempre me va mal, siempre estoy sola, siempre soy infeliz, siempre llego tarde” estamos creando en nuestra vida, y si lo hacemos, y si obramos de una forma diferente “en mi trabajo está presente Dios, y todos se sienten influenciados por él, en mi mente están los pensamientos de amor y yo vivo siempre con amor, y te expresas, y te afirmas así, empleando tu verbo en forma constructiva, eso vas a tener, pero tienes que hacerlo todos los días, por ejemplo yo le dije a Dios: “Padre” porque yo escucho lo que piensan nuestros hermanos, entonces yo le digo “Padre, todo lo que están pensando mis hermanos, todo lo que crean mis hermanos” y muchas de estas cosas son negativas, “Padre que mis hermanos y hermanas mayores se expresen conmigo de forma constante y continua, de acuerdo a tu voluntad”, porque la voluntad de Dios es el amor, la voluntad de Dios es la paz, la voluntad de Dios es la felicidad, la voluntad de Dios es la prosperidad, y todo lo bueno.