El agua de la vida eterna

Primero bendecir el agua en nombre de nuestro Padre:

"Dios mío, Padre Madre, bendice esta agua y toda agua que beben tus hijos e hijas y sea agua de la vida eterna, gracias Padre por tanto amor”.

Solo el hermano que pidió a Dios, nuestro Padre para que bendiga el agua, es el único que entrega el agua a los demás hermanos, ninguna otra persona puede coger directamente de la mesa el agua de la vida eterna que Dios ha bendecido.

Acérquense todos los que quieran beber el agua de la vida eterna
Ésta agua te purifica, te sana, contiene la emanación del Padre que es UNO.
Él que la bebe le perdonaré sus pecados.
Él que la bebe ya no tendrá sed.
Yo Soy en esta agua; y soy en ti cuando tú la hayas bebido.

Él que recibe el vaso con el agua de la vida eterna, lo hace con la mano izquierda, luego para beber lo pasa a la mano derecha

Él que la bebe dice:
Acepto todo lo que derramas en mí.
Acepto todo lo que tú expresas.
Acepto el agua de la vida eterna.
Estoy en comunión con Dios, con Alá, con Buda, con Krishna, con Yahvé, con Jehová, con Yo Soy, con el Arquitecto del Universo, con el Único Radiante, con el Sin Nombre, con la Luz, con la Fuente, con el Creador, con Cristo.
ES.

El agua de la vida eterna para aquel que la beba, significa que ha recibido la bendición de nuestro Padre, experimenta cambios profundos y sanación, oportunidad de progresar a través del amor.
Aquel que ha recibido el agua de la vida eterna puede dar a otro.