Enseñanzas - Jesús

El Camino del Amor y la Oración

Aquí está Jesús, yo les voy a transmitir este mensaje de Jesús para todos.

Hermanos, agradezco a nuestro Padre la oportunidad de transmitir este mensaje a través de Carlos para ustedes.
Los hermanos y hermanas que están recibiendo bendiciones y sanación. No deben de olvidar quien lleva adelante la obra, siempre es Dios, lo pueden llamar como ustedes deseen, más es él.

La señal es evidente, él está obrando con sus hijos e hijas, de los hermanos y hermanas que ingresaron a este recinto el día de hoy, llegaron varios hermanos y hermanas con dolores diversos de cabeza, de pecho, de abdomen, articulares, problemas digestivos, visuales y otros. Y en este momento no tienen el dolor. La enfermedad nuestro Padre la ha retirado con la finalidad de que creas en él, de que lo sigas a él.

Mucho tiempo atrás estando reunido con los apóstoles y muchos que seguían la doctrina que predicaba una hermana me preguntó: "Señor, para ser salvo ¿uno qué cosa necesita?”. Yo la miré y le dije: "¿Cómo tratas tú a tus hijos?”. Y ella me dijo: "Con amor”.  “¿Cómo te gusta que a ti te traten?”. “De la misma forma”. Luego mirándola le dije: "Este es el camino de la salvación. Ama, hazlo siempre a todos y amate también tú misma”.

De tal manera que ese mensaje tiene la misma vigencia hoy y siempre, porque Dios es uno y él no cambia.

Cuando estaba orando y se me acercó en aquel tiempo Pedro y me dijo: "Maestro, estás en oración y te pido me perdones por haberte interrumpido. Pero quiero maestro que me enseñes a orar como tú lo haces”. Y yo le dije: "Pedro, la oración más hermosa es la que brota de ti. Dirígete a nuestro Padre sabiendo que él te escucha. Más lo que has de pedirle, pídelo para todos. Y recuerda, luego de pedir, cree y dile a nuestro Padre: ‘Te lo pedí ya me lo diste’. Entonces Pedro, de ahí hacia el futuro ya lo tienes y aunque aún no lo veas, llegará en su momento, en su tiempo”. “Gracias”, me dijo Pedro.

Los mensajes cuando vienen de Dios son eternos, lo que has escuchado ahora, también es para ti. Ámense, ese es el camino.

Gracias Padre por tanta luz, por tanta luz y perfección, por tanto amor.