Enseñanzas - Jesús

El Perdón

Hermanos, estoy también en esta reunión para compartir con ustedes un mensaje de amor. Quien se está expresando en este momento es Jesús el Cristo. Nuestro hermano Carlos que está transmitiendo este mensaje significa la gracia, que Dios derrama para que ustedes puedan progresar.

En una reunión hace mucho tiempo atrás cuando estaba encarnado me dijo un hermano: "Maestro, tú has enseñado que el perdón libera al hombre del pecado y, ¿Qué cosa pasa cuando alguien no puede perdonar?” Y yo le dije: "Si tú sientes que no puedes perdonar. Es porque en tu interior existe el deseo de venganza. Y ese deseo de venganza no te permite a ti perdonar. Porque quieres ver sufrir a la persona que te hizo sufrir. Sin embargo, si tú procedes de esa forma. Tú serás culpable por el sufrimiento que causes, porque en lo que tú ya has sufrido lo merecías y en eso Dios ya perdonó tus pecados. De tal manera que ni tú, ni nadie puede engañar a Dios. Más aquel que no quiere perdonar es aquel que se quiere vengar”. Que hizo ella ante nuestros ojos comenzó a llorar y luego me dijo: "Señor, a quien no puedo perdonar es a mi esposo, que me maltrata físicamente. Y yo, quisiera que sufra lo que él me ha hecho sufrir”.

Y yo le dije: "Hija ya entendiste, por qué es que no quieres perdonar. Sin embargo, tu esposo será juzgado en el futuro y él pagará todo el mal que ha hecho. Tú sé feliz, perdona y recuerda que no puedes engañar a Dios”.

Y ella me dijo: "Señor, lo perdono, pero si me volviera a maltratar”. Y yo le dije: "Lo volverás a perdonar”. Y si siguiera maltratándome, día tras día”. “Entonces lo perdonarás, día tras día”.

Y se levantó un hermano y me dijo: "Maestro, ¿Cómo puedes pedirnos perdonar una y otra vez?”. Y yo le dije: "Acaso Dios nuestro Padre no te perdona una y otra vez por los errores que tú cometes. De tal manera que si tú esperas el perdón, también has de perdonar”.

En lo que respecta a los hermanos y hermanas. Cuando alguien tiene sed de justicia. Cuando llegan al tribunal de Dios, todos los hijos e hijas de Dios son saciados en esa sed. Porque nuestro Padre les muestra todo lo que han hecho y el motivo por el cual sufrieron. Y aquellos que se han equivocado y sufrirán en el futuro. Ellos no se librarán ni por el tiempo transcurrido ni por la religión que abracen. Porque Dios es justo y siendo justo le da a cada quien por sus obras.

Antes de terminar en esa reunión aquello que compartí con nuestros hermanos y hermanas. Un hermano se me acercó y me dijo: "Señor, si tú me perdonas yo sé que moriré sin pecado”. Y yo le dije: "Todo lo que yo te perdoné, te perdona nuestro Padre más tú no sabes cuánto te ha perdonado ya. Por esa razón el camino que te he enseñado aquí y a todos, es el de amar”. Sí maestro”, me dijo. "Estoy amando hasta a los romanos”.

Y cuando él me dijo esto, cuatro (4) zelotes se pusieron de pie y sacaron sus espadas. Y yo los miré y les dije: "¿Ustedes que se han acercado a escuchar la palabra porque quieren ir contra las enseñanzas, que han ofrecido cumplir?”. Y uno de ellos me dijo: "¿Cómo podemos amar a los romanos que nos exigen tributo, que nos humillan, que nos maltratan, que nos tratan como si fuéramos inferiores?. No podemos amar al que nos hace sufrir”.

Y yo le dije: "Cuando tú te acercaste no podías caminar, ahora caminas. Y yo te dije que Dios había perdonado tus pecados. Sin embargo, tú has querido agredir a tu hermano porque sigue mis enseñanzas. Trata de llegar a él”. Quiso caminar y cayó al piso y él me dijo: "Maestro, mis piernas no me responden”. “Vivirás así hasta que llegue la hora de tu muerte, porque no entendiste lo que significa el amor y la misericordia de Dios”. ¿Qué hicieron los demás zelotes? Tiraron sus espadas, se pusieron de rodillas y dijeron: "Señor, no atentaremos contra su vida. Perdónanos, permítenos seguirte porque aunque nos maten los hermanos, nosotros viviremos de acuerdo a tus enseñanzas”.

Y yo les dije: "Nadie los matará, sin embargo, si me van a seguir, amén”, ¿Por qué dijeron si nos matan los hermanos? Porque los zelotes hicieron un compromiso y el compromiso fue de que nadie dejaría de luchar hasta lograr liberarse del yugo romano y que solo la muerte los libraría del compromiso y aquel que ayudaba o confraternizaba con los romanos. Ya no era un zelote. De tal manera que cuando ellos se expresaron así, se estaban condenando ante los zelotes. A ellos nadie los pudo matar.

Sin embargo, para Dios que todo lo sabe y que traza un camino para todos, que es el del amor. A través del tiempo, siempre ha enviado a sus ángeles para que nuestros hermanos y hermanas entiendan que están simplemente por un tiempo en este mundo. Que hay un compromiso asumido con Dios antes de nacer, más el que comparta yo las enseñanzas de aquel tiempo. Significa el cumplimiento de la promesa de Dios. Me dijo nuestro Padre: "En un futuro vendrá el espíritu santo y hablará con la verdad y la verdad hará libres a mis hijos e hijas”. Y yo le dije: "Señor ¿Estaré presente?” Y nuestro Padre me dijo: "Estarás presente, sin embargo, esta es la última vez que tomarás cuerpo físico en la tierra. Más tú también te expresarás y en aquel tiempo escucharán los mensajes que transmitiste a mis hijos, a mis hijas y que no llegaron en las generaciones futuras”.

Todo esto se ha cumplido y yo agradezco a Dios por su infinita misericordia, amén.