Enseñanzas - Buda

Enseñanza de Buda sobre las riquezas de este mundo

Buda le dijo a sus discípulos: “si tú atesoras las riquezas de este mundo, sabiendo que son transitorias, el no tenerlas te causará dolor, más cuando las tengas, también tendrás dolor porque estas son efímeras, de tal manera que si tú tienes como tesoro la verdad, tienes como tesoro la compasión, si tienes como tesoro el bien, es algo que siendo tuyo te acompañara siempre y te dará a ti aquello que tú estás buscando la felicidad, la paz, la verdad, y todo lo que el hombre quiere para liberarse del dolor”, y el discípulo le dijo: “maestro, acaso no comemos en la tierra, acaso no necesitamos de una vivienda, ¿cómo hemos, entonces, de lograr todo esto?”.

Y Buda le dijo: “yo no he dicho que no tengas una vivienda, yo no te he pedido a ti que abandones el trabajo, yo te he dicho a ti que escojas la felicidad, si trabajas no olvides que recibirás el fruto de tu trabajo, más inclusive en tu trabajo puedes tú encontrar la verdad, cuando tú estás sembrando la tierra, cuando la preparas para que esta te dé sus frutos, ésta tiene una fuente, ha emanado de una fuente, esa fuente está dentro de ti, está dentro de mí y siempre te va a proveer aquello que tú necesitas, más no mires lo externo mira lo que está detrás de lo externo, cuando tú mires la verdad entenderás entonces cual es el camino que yo te muestro”, “maestro no entiendo”, “no entiendes porque para ti solo existe lo que ven tus ojos físicos, más cuando tú aprendas a ver con los ojos de tu ser real, entonces, entenderás cual es el camino del cual yo te hablo, busca entonces esta verdad, siempre ha estado dentro de ti, por eso enseño a meditar, a meditar en la fuente, a meditar de donde realmente emanamos todos y cuando tú encuentres esta fuente, encontrarás la verdad, encontrarás la paz, encontrarás la felicidad”, “pero maestro, entonces puedo tener una vivienda”, “puedes tener una vivienda y todas las viviendas que quieras, más ten lo que necesitas y en lo que respecta a lo que tienes comparte”, “maestro me puedes explicar”, “la vivienda no se quedará sino un tiempo en este mundo, más cuando tú no estés, no te acompañará, tus obras te acompañarán, de tal manera que serás tan feliz como hayas generado tú, felicidad para otros y para ti”, “maestro, entonces si yo me siento feliz cuando ya no esté en este mundo seguiré siendo feliz”, “tú lo has dicho, porque tú te estas labrando tu propia felicidad y si tu felicidad está en la verdad y la verdad está dentro de ti, entonces, ésta felicidad te acompañará por la eternidad”, “maestro te agradezco, ya no voy a renegar, ya no voy a encolerizarme, ya no quiero vivir de otra forma, no quiero la ira ni la cólera, eso solo genera confusión, eso solo genera dolor, yo no quiero el dolor, yo no quiero la confusión, yo quiero la felicidad”, “entonces, que te impide ser feliz”, “nadie maestro, no lo había entendido hasta este momento”, “entonces, si ya escogiste la felicidad, sé feliz y que la causa de tu felicidad esté donde está el principio de todo, la fuente de la cual emana todo, que está en mí, que está en ti, que está en todos, en todas, en todas partes y es la fuente de todo lo que existe y de todo lo que es”.

Esto lo que has escuchado es el mensaje que compartió nuestro Padre a través de Siddharta Gautama Buda, tú eres quien tiene que evaluar lo que ahora has escuchado y eres tú quien tiene que decidir el camino que quieres seguir.