Enseñanzas - Otros

Hermes Trimegistro: La Fuente

Hermanos, hermanas, nuestro Padre me ha concedido la gracia para compartir enseñanzas que transmití tiempo atrás. Quien se está comunicando a través de nuestro hermano Carlos, fue conocido tiempos atrás como Hermes Trimegistro.

Los Discípulos que se congregaban para recibir las enseñanzas me preguntaron: "Maestro, ¿Cómo debemos entender la potencia, la Energía que moldea la creación?" Y les contesté: "Ésta potencia, ésta energía que modea la creación. Es solo una emanación más de ésta fuente de la cual emana la creación. Sin embargo existiendo muchos planos y exitiendo una vibración que lo abarca todo. Esta fuente que es la creación, significa que para moldear lo que ahora tú ves, han necesitado concentrar lo que deseaba materializar para este mundo. En esta parte del cosmos, tu pensamiento en algún momento se va a materializar en este plano tridimensional. De la misma forma cuando el creador va crear un planeta, un sistema solar, un universo. Necesita concentrar y de acuerdo a lo que emana de él. Dar la característica que va a expresar en un mundo específico. Eso significa que el tiempo que el creador mantiene esto en sí. Este mundo existirá. Mas debido a que la energía con la cual este mundo ha sido creado. No es sino sólo una expresión de aquel que emana todo. Ésta expresión que es un tiempo, un instante en la vida del cosmos, dejará de ser, en el momento en que el creador deje de pensar. Porque él también se expande y en lo que respecta a su creación cada vez es mayor. Aún no ha llegado el tiempo de mayor densidad para este mundo. Más en el futuro esto acontecerá de ahí en adelante, el mundo cambiará para regresar a la fuente de la cual ha emanado. Tú cuando piensas, tu pensamiento tarde o temprano se va a materializar por tí o en patrón de vida o en todo aquello  que te va a moldear, de acuerdo a como tú piensas, así has de vivir".

Y me dijo un discípulo: "Maestro...¿Qué debemos nosotros entonces pensar para permitir que esta fuente de la cual emana todo, sea para nsotros una expresión constante y continua como lo es él ahora contigo?" Y le contesté: "Sé que esa fuente ha hablado ahora a través de tí. Porque la pregunta que ahora tú has formulado, que contiene una aseveración en todo lo que tú has expresado es esa fuente a través de tí. Mas cómo poder dejar que ésta fuente se exprese en forma constante y contínua. Es el mirar tu ser real que te va a permitir a ti cada vez mayor contacto y cada vez una expresión más pura de él. Aún ustedes han, por los errores del pasado, creado para ustedes lo que significa el dolor y el sufrimiento, es un ciclo más, aún ustedes no han completado este ciclo. Y cuando se liberen de lo que han creado, entonces, estarán viviendo un tiempo muy distindo al que ahora ustedes viven. Yo estoy aquí, sin embargo soy consciente de lo que ocurre con mis hermanos y hermanas en esta civilización. ¿Cómo puedo lograr este nivel de conciencia? Yo les he dicho, cuando miramos nosotros en nuestro interior y descubrimos esta fuente. Es esa fuente que se va a expresar a través de nosotros y ya no encontramos una línea que nos muestre la división entre tú y yo. En el momento en que tú sientas que yo soy tú y que tú eres yo. Realmanete habrás logrado trascender la ilusión que no te permite mirar con los ojos de tu ser real"

Y me dijo un discípulo: "Maestro, el que yo te vea a tí, a tí en mí y a mí en tí, aún no lo he logrado. Yo sé que tú eres para nosotros la luz en las tinieblas de este mundo. Pero, ¿Por qué aún no puedo verme en tí y a tí en mí? Y le contesté: "No deja de ser sino la ilusión que tú mismo has creado, que no te permite a tí entender que todos emanamos de una misma fuente. Sin embargo, pídele a esa fuente que retire la ilusión. Para que puedas tú ver la verdad. Yo te pido que te sientes junto a mí, te pido que me mires. Pero mírame con tu ser real, y quiero que me veas a mí en tí, y a tí en mí. Si tú que tienes una intención sincera y deseas el progreso, entonces, esto lograrás".

Y el discípulo que se sentó junto a mí, se quedó contemplándome y después de unos minutos me dijo:"Maestro, logro verte a tí en mí. Sin embargo, no puedo verme todavía en tí. Y yo le dije: "Tú también estás en mí y si yo te lo he dicho, es porque es la verdad. Entonces ahora mírate y mírame. Al cabo de unos momentos me dijo: "Maestro, me veo en tí y te veo en mí. Y experimentó una sensación de unidad y de amor. Siento que no hay diferencia entre tú y yo. Sin embargo, cuando he volteado mi rostro a mirar a aquellos que te seguimos también me está ocurriendo lo mismo. Me estoy viendo en ellos reflejado y a ellos en mí".

Y le contesté: Esta es la verdad, de tal manera que solo este conocimiento te permite a ti ya no volver a nacer en este mundo. Porque aquel que ha logrado ver a sus hermanos, en sí mismo y verse él en sus hermanos, en todos y todas. Ha trascendido el progreso en lo que respecta a aquellos, a aquellas que encarnan en este mundo. Mundo que corresponde a aquellos que se equivocaron y motivo por el cual sufren. De tal manera que también tú en un futuro nacerás en un mundo donde el progreso sea mayor y puedas tú a través del amor, seguir progresando. Dejando que la fuente de la cual emana todo se exprese libremente a través de tí".

Mi discípulo se postró de rodillas y dijo: "Creo y sé que he escuchado la verdad y ahora mis ojos están libres de la ilusión. Solo tengo hermanos y yo estoy vivo, y vivo en ellos, en ellas. Estoy en la flor, estoy en la creación. Siempre ha sido así y te agradezco a tí maestro, que has permitido que este velo se descorra en mí. Para poder entender esta verdad".

Esta enseñanza compartí con mis discípulos en aquel tiempo. Aquel que quiera seguir este camino, la puerta está abierta, solo has tú de confiar, de pedir de creer, de vivir. De tal manera que aquello que le anuncié a mi discípulo de que ya no podría volver a nacer en este mundo eso ha ocurrido con  él. Cuando terminó su encarnación, él encarnó en una civilización donde nuestros hermanos y hermanas todos son conscientes de esta gran verdad. De tal manera que hacerte consciente de esta verdad, te permite a tí, trascender la ilusión de la materia. No es que la niegues, sino es que le des a cada cosa su justo valor.