Enseñanzas - Mahoma

La búsqueda de la verdad

Que enseño, nuestro hermano Mahoma, cuando estuvo en la tierra, Mahoma decía a sus seguidores y discípulos: “algo debe buscar el hombre, lo que debe buscar el hombre es la verdad que ésta siempre presente, esa verdad que te permite a ti ser feliz, esa verdad que va a ser que tú procures para otros, lo que quieres para ti, cuando yo te he indicado que en este lugar, está la presencia de Alá, es porque es su voluntad, que los hombres contemplen su creación, desde lo pequeño para comprender lo mayor, es que él, no solo está acá, está en todas partes, sé que se cumplirá lo que Alá me ha mencionado, que aquí se convertirá en un lugar de peregrinación, más luego, cuando el hombre comprenda que la presencia de Alá es, en todas partes, entonces ellos lo alabarán, lo venerarán, y desencadenarán todo género de bendiciones del creador, donde quiera que ellos se encuentren, sabiendo, que él esta y siempre va a estar, yo te anuncio y les anuncio que todo aquello, que haces con otros, te lo haces a ti, sin embargo, cuantos de ustedes viven en la confusión, pensando que Alá no los ve, que Alá no los escucha, que Alá los ha olvidado, no hay nada que Alá ignore de ti, nadie sale de Alá, él conoce la verdad de todos, y yo te enseño el camino que te permite a ti, regresar a él.   Le pregunto un discípulo: “maestro, enséñame entonces como llegar a Alá”, y nuestro hermano lo miró y le dijo: “mírame”, “te veo maestro”, “dime, ¿que ves?”, “veo a mi maestro que me enseña la verdad y el camino de la felicidad”, “¿Qué más ves?”, “Veo, que tú me enseñas un camino”, “¿Qué más ves?, “Maestro, ¿algo más debo ver?”, “si tú aún no has logrado, mirar en mí, ese camino que está siempre presente, es que aún tu ceguera es grande, sin embargo, llegará el momento, en que ustedes también verán ese camino dentro de cada uno de ustedes, está verdad, se revela para cada uno, no por el conocimiento humano, cada uno trae una verdad, más somos todos, parte de la gran verdad, yo te digo, que cuando pase el tiempo, mis palabras se repetirán, sin embargo, sé que tú que ahora escuchas, si sigues el camino que te muestro, serás feliz.

Y un discípulo le dijo: “maestro, yo te veo a ti con una luz que casi me enceguece, me puedes explicar ¿qué significa?”, “esa luz que tú ves, es la verdad de la cual yo te habló, sin embargo, esta verdad, también está dentro de ti, si tú miras esta verdad en tu interior, entenderás, que ésta verdad te guía y te enseñará el camino de la felicidad”, “entonces maestro, ¿la verdad está en todos?”, “si, así es”, “¿por qué entonces cuantos dicen lo que no es verdad?”, y nuestro hermano contestó: “aquel que no habla con la verdad, es por su estado de confusión, más no hay nada que ate a alguien para que permanezca en la ignorancia, la verdad siempre se abre camino y Alá es el único que te la puede revelar”, “maestro, ¿tú hablas con Alá?”, y nuestro hermano contestó: “todos los días”, “¿y tú lo ves a Alá?”, “si, siempre, y está en todas partes”, “maestro, entonces ¿aquí haremos nuestra peregrinación?”, “es la voluntad de Dios”.   Esto lo traducimos, porque hay hermanos que entienden que Dios es Dios y que Alá es otro Dios, Alá es un sinónimo de Dios, entonces, le dijo el hermano: “peregrinaremos aquí, sin embargo, yo te seguiré donde tu vayas”, y nuestro hermano contestó: “si Alá, te lo permite, así será”.