Enseñanzas - Buda

La compasión

Hace muchos años atrás, cuando nuestro hermano Buda estaba encarnado, un hermano se le acercó a él y le dijo: “maestro, ésta hermana es una hermana que se dedica a un acto ilícito, recibe dinero vendiendo su cuerpo, ésta mujer está llena de pecado, ésta mujer conduce a la perdición de muchos de nuestros hermanos y hermanas, ésta mujer merece morir, maestro, ¿qué muerte merece?, ¿qué muerte debemos darle a ésta mujer que conduce a la perdición a nuestros hermanos?”, y Siddharta Gautama Buda, mirando a nuestro hermano le dijo: “dime, ¿tú estás libre de pecado?”, “no, maestro”, “entonces, ¿por qué acusas a tu hermana?”, “es que es una pecadora”, “¿y acaso tú no lo eres? ¿cuántas veces tú has engañado a tu esposa? ¿quieres que te diga cuantas? ¿cuántas veces tu pensamiento no ha sido fraterno? Inclusive con tus seres queridos, ¿quieres que te diga cuantas veces? ¿quieres que te diga entonces cuantas veces causaste dolor y sufrimiento en tus hermanos? ¿quieres que te diga cuantas lágrimas derramaron por tu actitud? ¿por tu proceder?”, “maestro, me siento avergonzado”, “lo has dicho, nunca debiste acusar a tu hermana, porque ella como tú han pecado, sin embargo ¿acaso tú has de juzgarla?”, “no señor, por eso te la traje a ti, para que tú la juzgues”, “te has equivocado, porque solo el ser real que existe y habita en cada uno de nosotros, puede establecer un juicio verdadero, sobre los errores o aciertos de ella, pero no la puedo juzgar, pero tú hermano, pareciera que no aprendes lo que yo comparto amorosamente con todos, y esto es, porque tú miras afuera y no estas contemplando la realidad de nuestra propia eternidad, mirando a tus hermanos en forma compasiva y ¿acaso tú puedes modificar el karma que ella ha traído a esta vida?”, “maestro, perdóneme”, “es importante que escuchen también tus hermanos que están acá congregados, para que comprendan que la voluntad de Dios es una y ni tú ni nadie puede modificar el karma que cada uno trae, el profundo, la verdad suprema, que habita en cada uno de nosotros, sabe cual es el camino, tú hermano que estás lleno de pecado, simplemente no entiendes el porque esta hermana procede así, sin embargo, hermano práctica la caridad, se compasivo con todos, sin embargo, hermano aún has de regresar muchas veces más a este mundo, regresarás y aprenderás sin embargo, por tu actitud y como tú has procedido, vendrás también a este mundo a vivir como mujer y a practicar la prostitución que tú detestas”, “maestro, perdóneme”, “el perdón siempre lo han de tener, pero cuando se equivocan, pagarán porque aquel que juzga a pecado, y este pecado, solo el profundo lo libera de ti, cuando te toca vivir lo que tú has juzgado”, “maestro, perdón”, “ya te dije, el perdón es siempre y la compasión debe ser derramada siempre”.

Y dijo Siddharta Gautama Buda: “ha cometido uno de los errores graves que los seres humanos cometen cuando juzgan, sin embargo, aquel que juzga ya pecó, y esto no lo puedo retirar yo, ámense siempre, yo los acompañare cuando llegue el tiempo y el momento en que ya no esté con cuerpo físico, también me acercaré a ustedes y también los aconsejaré, porque una es la verdad que está siempre en cada uno de nosotros, no olviden, si no conocen la verdad, práctica entonces lo que te he enseñado la compasión para todos, siempre.