Enseñanzas - Carlos Narváez

La Ley del Karma

Jesús enseño: “El que siembra cosecha”, esto mismo en oriente se le conoce como Karma o Ley de Causa y Efecto, entre otros nombres que se le da es Acción y Reacción, Choque de retorno.

Karma, es una palabra sánscrita que significa acción, donde todo lo que tú haces se te devuelve, si es una acción buena se te devuelve como bueno y se le conoce como Darma, si es una acción mala se te devuelve como malo y se le conoce como Karma.  La vida es un boomerang de tus acciones.

Todas las acciones que tú hagas en esta vida (siembra) las recogerás en una vida futura (cosecha) a través de la reencarnación y ésta se da cuando tengas aún karma que expiar, cada reencarnación es la oportunidad para aprender la ley mayor de Dios, la ley del amor.

Las enfermedades en el ser humano tienen una relación directa con sus acciones del pasado y estas han tenido necesariamente que ser malas (ver publicación sobre El Origen de las Enfermedades).  En esta vida, todo lo que te perjudica y afecta la salud, te causa dolor o sufrimiento es la cosecha de la siembra que hiciste en vida anterior, nada es casualidad, la casualidad no existe.

La ley del karma es una ley de Dios, es eterna y es inmutable, es decir no cambia y siempre ha existido, es una ley universal y se cumple para todos, creas o no, en este mundo y en el cosmos.

La única forma de liberarte del karma es vivir con amor, por eso debes amar primero a Dios, luego a ti mismo y luego a tú prójimo y tú prójimo son todos, y esto es porque Dios está en el interior de cada uno de sus hijos e hijas, la luz está en ti porque Dios está en ti.

El camino del progreso es vivir con amor.  Todo lo que significa amor, significa para ti progreso, cada vez que derramas amor, te liberas del karma y eso es liberarte de los errores del pasado, pero esto te tiene que brotar del corazón.

La siembra es libre y la cosecha es obligatoria, es tu libre albedrío en todo momento el camino que tú escoges, pero recuerda, que eres responsable de todo el mal que haces y de todo el bien que dejas de hacer, por eso siempre escoge el amor y no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti, porque cada vez que te equivocas generas karma para tu vida que necesariamente te va a afectar.

¿Cómo sabes cuanto karma te falta expiar? A través de la meditación en la flor de Loto, que enseño Buda, ángel de Dios, lograrás entender cuanto camino te falta por recorrer.

Cuando te liberas del karma significa que has alcanzado la angelitud y es entonces que recibes todos los dones de Dios, que es la herencia para sus hijos e hijas, sin embargo, puede haber hermanos con karma que expresen los dones de Dios y esto no significa que hayan alcanzado la angelitud, esto significa que es una oportunidad para progresar haciendo el bien a los demás y eso es derramar amor.  Los que se liberan del karma, ya no pueden crear más karma.

Todos somos hijos de luz, pero si no la irradias es por el karma que tienes, el karma es una escuela.