Enseñanzas - Carlos Narváez

Los pensamientos como fuerza creadora

Si piensas en la paz, amas la paz, procuras la paz, oras para que reine la paz, entonces, vibras en esta emanación de la paz de Dios, de tal manera, que ésta te acompañara por donde quiera que tú estés y aquellos que se acerquen a ti, experimentarán esa paz que emana de Dios, en consecuencia,  es importante que no olvides que de acuerdo a lo que tú piensas, vas a atraer hacia ti mismo, hacia ti misma, pensamientos de la misma frecuencia, piensas en cólera, atraes los pensamientos de la cólera a tu vida y éstas te conmocionan, te afectan y te generan también a ti mucha perturbación y alteración a tu sistema nervioso, de tal manera, que casualidad no es, más eres tú quien debe determinar como quieres vivir.
 
Si tú por ejemplo, mantienes tu pensamiento en la carencia, “me falta dinero”, “me falta comprar esto”, “me falta”, tu pensamiento en “no tengo”, “me falta”, te hace vibrar en la corriente de pensamientos idénticos al tuyo, de tal manera, que atraes la carencia y atraes la falta de aquello que quieres tener, sin embargo, sobre esto, los hermanos y hermanas no se dan cuenta que es algo que ocurre en forma constante y continua y no es simplemente un acontecimiento que podría afectarte, te afecta, necesariamente, porque esta es la ley de Dios.
 
La ley de Dios, cada pensamiento tuyo tiene una contraparte que vibra de la misma forma y esto ha sido generado por los mismos encarnados, encarnadas que llegaron a este planeta y también por aquellos que ya están encarnados, encarnadas, de tal manera, que se han aglutinado estos pensamientos por la misma afinidad que existen entre ellos, los pensamientos de éxito con todos los pensamientos de éxito, los pensamientos de salud con todos los pensamientos de salud, los pensamientos de prosperidad con todos los pensamientos de prosperidad, y que ocurre con ésta corriente de pensamientos, circula alrededor de la tierra, cada vez que tú piensas de esa forma atraes todos esos pensamientos y pueden generarte un patrón de conducta, y atraer hacia ti, todo aquello que existe en este tipo de pensamientos que generaron los humanos y que calificaron de esa forma, la energía mental que existe en este planeta.
 
Este planeta, además de tener una energía mental que emana de Dios y que ha sido calificada a través del tiempo por las humanidades que han venido a este mundo, también tiene la energía astral y ésta energía astral representa las emociones que brotaron de las colectividades que encarnadas generaron esta emotividad que puede ser de amor, que puede ser de odio, que puede ser paz, que puede ser de felicidad, que puede ser de envidia, y todas estas emanaciones lo que han hecho es aglutinarse y circular alrededor de la tierra como una corriente de pensamientos que influye a la raza humana y tú como si fueras un receptor, cada vez que piensas en sintonía con una de estas corrientes de emociones que existen en la tierra, las atraes a ti, entonces, la cólera que podría empezar como un enojo, luego se convierte en una explosión de ira, la emoción de envidia, luego se traduce en una envidia tan profunda que puede comenzar a perjudicar la función renal y también la función biliar, porque la envidia afecta los riñones y afecta el normal funcionamiento de la vesícula.
 
En consecuencia, cada vez que tú piensas estás atrayendo hacia ti, una corriente de pensamientos de la misma naturaleza, de tal manera, que en lo que escuchas, no te puedes librar, ya sea que pienses segundos, durante esos segundos recibirás esa emanación, cambia tu pensamientos y si es un pensamiento de amor, entonces vibras con todos los pensamientos de amor, de todos los seres humanos que lo expresaron, no solo de los que llegaron a este planeta, sino de los que ya están encarnados tiempo atrás.
 
Entonces, tú te conviertes en aquello en lo que tú piensas, tú atraes a tu vida, aquello en lo que tú crees, en lo que tú piensas, tú vida va a cambiar, todo cuanto tú quieres que cambie, más sobre esto, nadie está obligado a pensar de una forma diferente, cada uno de ustedes va a pensar como quiere, tienen libertad, porque eso es lo que Dios les ha dado, sin embargo, viviendo en libertad, cada uno de ustedes escoge el camino a seguir.
 
La siembra es libre, la cosecha es obligatoria, que significa ésta expresión, significa que cuanto tú por ejemplo expresas amor, estás sembrando amor, ¿qué vas a cosechar? amor, cuando estás sembrando odio, ¿qué vas a cosechar?, no solo que te odien, sino la enfermedad para tu propio cuerpo, porque Dios no te castiga, Dios te ama y está dentro de ti, y dentro de cada uno de sus hijos e hijas y en toda su creación, de tal manera, que los seres humanos que se equivocan se han castigado así mismos, y luego ellos piden, ellas piden, el momento que van a expiar por sus propios errores, en lo que respecta,  a la oración, ora aquel que cree, y es importante que lo hagas, todos los días.