Los Sacerdotes y Sacerdotisas

Los sacerdotes y las sacerdotisas, asumen esa responsabilidad dentro de la estructura de la iglesia de la Religión del Amor no por casualidad, ellos, ellas, asumen esta responsabilidad y la tienen desde que ellos han llegado a este mundo y conscientemente cumplen sus responsabilidades de acuerdo a lo que nuestro Padre a determinado para ellos, para ellas.

El sacerdote y la sacerdotisa, son ángeles que ya tienen un tiempo de serlo, de tal manera, que cuando llegan a éste mundo, saben la responsabilidad que a ellos, a ellas les corresponden.

El sacerdote y la sacerdotisa, ejercen su función formando parte de la iglesia de la Religión del Amor hasta que ellos, ellas, hayan cumplido también la edad de setenta (70) años.   Cuando llega el sacerdote y la sacerdotisa a la edad de setenta (70) años, ellos, ellas siguen siendo ángeles, sin embargo su responsabilidad dentro la iglesia ya no continua, cediendo la responsabilidad a aquellos, a aquellas que teniendo la edad inferior a los setenta (70) años, participan dentro de la responsabilidad que les corresponde para la buena marcha de la iglesia de la Religión del Amor en la tierra.

Los sacerdotes y sacerdotisas, que también tienen los dones que nuestro Padre así les ha concedido, ellos, ellas continúan participando de la iglesia, más ya no llevan adelante las responsabilidades propias que el cargo así demandaba para ellos, para ellas.

A partir de los setenta (70) años en adelante, los sacerdotes y sacerdotisas, ya no tienen la responsabilidad ni la obligación de vestir en las ceremonias y en todas las responsabilidades que les corresponde al ejercer el cargo, ya no les corresponde utilizar el distintivo para aquel que ocupa este cargo, utilizando su vestimenta de color oro rubí, sin embargo, el dejar esta vestimenta a la edad de los setenta (70) años, es decir: “mi responsabilidad ha sido cumplida”, ellos, ellas, seguirán encarnados, encarnadas mucho tiempo aún, sin embargo, ya a partir de ese momento en adelante, en las ceremonias podrán participar, sin embargo, las vestimentas oro y rubí ya no las podrán emplear.

En lo que respecta a los hermanos y hermanas que forman parte de la iglesia de la Religión del Amor, solo aquel que por la gracia de Dios ha logrado la angelitud formará parte de esta jerarquía responsable de la marcha de la iglesia de la Religión del Amor en la tierra.