Enseñanzas - Otros

Martín de Porres, Ángel de Dios

Por ejemplo, al leer en la memoria de la naturaleza, San Martín de Porres estando en el convento de Santo Domingo y conversando con un hermano en el convento. El hermano le dijo: "Martín ¿Cómo puedes tú conversar con nuestro Padre y escucharlo? ¿Cómo puedes tú tener esta gracia tan grande?”.

Y Martín le dijo: "No soy solo yo, hay quienes también lo ven y conversan y lo escuchan. Sin embargo, yo lo veo y lo escucho desde que soy un niño y para mí esto ha sido la forma en que he vivido. Él siempre ha estado conmigo para decirme ‘Hijo, este es el camino’, y yo reconociéndolo le he dicho: ‘Señor, sé que eres tú y yo te agradezco por el amor tan grande que derramas en mí’”.

Y este hermano le dijo: "Martín, te vi que cuando estabas orando en el altar mayor comenzaste a elevarte por encima del suelo. Quiero que me digas, ¿tú eres un ángel?”. Y Martín le dijo: "Tú lo has dicho”. “Entonces, eres un ángel que Dios ha enviado a la tierra”. Y Martín le contestó: "Así es, tengo una responsabilidad que es la de compartir con mis hermanos el amor tan grande que tiene para con nosotros. Y que el camino que él nos señala es un camino que siendo una puerta completamente abierta para todos es solo una decisión que cada uno debe tomar”.

Ese hermano se acercó a Martín, se puso de rodillas y le dijo: "Dame tu mano”. Y tomando su mano, primero beso su mano y luego le dijo: "Dios mío a través de tu ángel quítame este dolor de cabeza que me atormenta desde hace tantos años”. Colocando la mano de Martín ya que la tenía con las suyas en su cabeza. Luego de que puso la mano de Martín en su cabeza. En ese instante el dolor de cabeza desapareció. ¿Qué cosa es lo que Martín le dijo?: “Ponte de pie hermano, porque Dios ya te sanó”. “Si Martín, Dios ya me sanó, pero voy a decirle al superior que tú eres un ángel. Que tenemos la dicha de tener en la tierra a un ángel con nosotros, porque yo sé que tú lo eres”.

Y Martín le dijo: "Hermano, te pido que no lo hagas. Esto lo que ahora te he revelado es porque Dios ha querido que tú lo sepas. Sin embargo, ten la seguridad que todo lo que hemos conversado, en un futuro se sabrá”. Y él le contestó: "Martín ¿Quieres decir que todos escucharán lo que tú y yo hemos conversado?”. Y Martín le dijo: "Ten la seguridad, palabra por palabra, de nuestra conversación”. “Entonces, Martín yo te escuchó y te creo, no comentaré”. Y Martín le dijo: "Pero hermano, con nadie”. “Sí Martín, con nadie”.

Esto pasó y forma parte de la vida de San Martín de Porres.