Mensajero

El primer mensajero es el responsable de la Religión del Amor en la tierra, de tal manera, que siendo el responsable a través de él, nuestro Padre expresando su voluntad, guía a sus hijos con la finalidad de que el progreso que es el destino para todos, para todas, se materialice en la transformación a través del amor que cada uno de sus hijos e hijas debe llevar adelante.

El primer mensajero es el responsable y el representante de Dios en la tierra, no elegido por el hombre, sino elegido por el mismo Dios ya que no interviene el hombre en la determinación para que esto se desencadene y significa que en la cadena de mensajeros que llegarán a la tierra dentro de la Religión del Amor, cada uno será identificado con claridad y el lugar que ocuparán será de acuerdo al orden que tendrán a través del tiempo.
 
El primer mensajero es Carlos Edmundo Narváez Castillo, después de él, llegará el segundo mensajero y luego el tercero y así en una sucesión hasta que éste mundo se convierta en polvo cósmico.

Todos los mensajeros en el tiempo que asuman su responsabilidad llevarán ésta hasta el cumplimiento de los setenta (70) años físicos para ese hermano, para esa hermana, ya que dentro de lo que significa el cargo de mensajero no significa que pueda llegar en un momento específico una hermana que ocupe dicho cargo, de tal manera, que sobre la decisión y el tiempo, esto solo está en la decisión que nuestro Padre tome con respecto a aquellos, aquellas que asumirán dicha responsabilidad.

El primer mensajero deja su responsabilidad cumplido los setenta (70) años, para que el segundo mensajero asuma inmediatamente dicha responsabilidad hasta que cumpla los setenta (70) años, cumplido los setenta (70) años, asumirá el tercer mensajero la responsabilidad, más siempre cesarán cumplido los setenta (70) años, ésta es la voluntad de Dios, más la elección nunca es por el hombre, siempre es por la voluntad de Dios.

Los hermanos y hermanas que en este tiempo ya presentan dones que son facultades que les permite además de ver el pasado, el presente y el futuro, además de tener la comunicación con sus hermanos y hermanas mayores, y además de la intuición pura y muchos otros dones que en este tiempo, el hombre está expresando, la mujer está expresando, les permitirá a ellos, a ellas, reconocer inmediatamente que aquel que ocupa el cargo de mensajero es por la voluntad de Dios.

En lo que respecta a la señal, aquellos a quienes Dios les ha concedido la gracia de tener lo que se conoce como la doble vista o clarividencia o visión psíquica o videncia, ellos, ellas podrán ver con mucha claridad que en la parte superior de la cabeza de todos los que asuman el cargo de mensajeros tendrán siempre la paloma del espíritu santo irradiando sobre ellos y sobre sus hermanos y hermanas, de tal manera, que sobre esto y las señales que Dios hará a través de ellos, será para todos la señal clara de que es la voluntad de Dios y no es la elección del hombre que ha permitido que ocupe dicho cargo, aquel a quien nuestro Padre ha elegido.