Enseñanzas - Carlos Narváez

No juzgar

Los hermanos y hermanas que juzgan, van a ver en sí mismos, en sí mismas, aquello que juzgaron, solo juzga Dios, de tal forma, que aquel que va contra esta ley, ha sembrado para sí, sufrimiento y esto tendrá que expiar en vida futura, los seres humanos cuando juzgan, aquello que han juzgado, se convierte en una realidad en sus vidas, si tú juzgas la conducta de un homosexual y lo condenas, entonces, en vida futura vivirás la homosexualidad, si juzgas a una prostituta, trasgrediendo la ley, entonces, tendrás que vivir en una vida futura como prostituta.

Quienes llegaron a la tierra y enseñaron a no juzgar como Jesús, Buda, Krishna y otros, recordaron a sus hermanos y hermanas el camino de la felicidad, de tal manera, que la lengua debe estar detrás del corazón, y no olvidar que todo aquello que tú ves en tus hermanos, en algún momento se reflejará en ti, en consecuencia, mira a Dios dentro de todos, y tú reconocerás a Dios dentro de ti, perdona siempre y si sientes que alguien procede en forma injusta, deja tú que Dios, es un juez sabio y justo y le da a cada quien por sus obras.

Juzgar es condenarse a sufrir aquello que uno juzga.