Enseñanzas - Carlos Narváez

Porque no debes hacer lo que no te gustaría te hagan a ti.

¿Qué actitud tener para un hermano que práctica la homosexualidad o por una hermana que práctica el lesbianismo?.  Un hermano se me acercó y me dijo: “hermano, soy homosexual, pero yo no quiero que usted me cambie, yo solo quiero sanar de esta enfermedad pero me siento feliz así como homosexual”, y yo le dije: “mira tú tienes esto, porque despreciaste a los homosexuales en una vida anterior y le pediste a Dios, nacer en este tiempo y en esta vida así, para amar a los homosexuales, pero quiero decirte que no necesitas ser homosexual para amar a los homosexuales, que no necesitas ser drogadicto para amar a los drogadictos, que no necesitas ser prostituta para amar a las prostitutas, simplemente ama, lo tuyo, en algún momento, en un tiempo va a terminar y tu elección ya no va a ser personas de tu mismo sexo, pero ese tiempo aún no ha llegado, aún te faltan tres años”, y él me dijo: “como hermano, yo voy a cambiar”, “pero es que eso se va a dar en forma espontánea”, le dije,  “sin que tú lo busques, porque cuando tu estas en la calle, pasa un hombre, tú volteas y lo miras, y cuando tú te liberes del karma, va a pasar una mujer, tú vas a voltear y la vas a mirar y vas a decir, caramba que bonito cuerpo y vas a comenzar a apreciar la belleza del sexo femenino y te va a pasar de una forma no violenta, sino en forma espontánea, porque cuando el karma termina, sencillamente, es como yo te dije: si tú insultabas a tu mamá, o tratabas mal a tu hijo, o tratabas mal a tu hermano, hasta que llegó el momento en que tu sentiste remordimiento, ese remordimiento significa que el karma de tu familiar terminó, entonces ya no trates así a esa persona, para que de esa manera, no generes karma para ti, pero cuando ya existe remordimiento, es porque ya no lo debes hacer”.

¿Qué actitud tener para un hermano que práctica la homosexualidad o por una hermana que práctica el lesbianismo?.  Un hermano se me acercó y me dijo: “hermano, soy homosexual, pero yo no quiero que usted me cambie, yo solo quiero sanar de esta enfermedad pero me siento feliz así como homosexual”, y yo le dije: “mira tú tienes esto, porque despreciaste a los homosexuales en una vida anterior y le pediste a Dios, nacer en este tiempo y en esta vida así, para amar a los homosexuales, pero quiero decirte que no necesitas ser homosexual para amar a los homosexuales, que no necesitas ser drogadicto para amar a los drogadictos, que no necesitas ser prostituta para amar a las prostitutas, simplemente ama, lo tuyo, en algún momento, en un tiempo va a terminar y tu elección ya no va a ser personas de tu mismo sexo, pero ese tiempo aún no ha llegado, aún te faltan tres años”, y él me dijo: “como hermano, yo voy a cambiar”, “pero es que eso se va a dar en forma espontánea”, le dije,  “sin que tú lo busques, porque cuando tu estas en la calle, pasa un hombre, tú volteas y lo miras, y cuando tú te liberes del karma, va a pasar una mujer, tú vas a voltear y la vas a mirar y vas a decir, caramba que bonito cuerpo y vas a comenzar a apreciar la belleza del sexo femenino y te va a pasar de una forma no violenta, sino en forma espontánea, porque cuando el karma termina, sencillamente, es como yo te dije: si tú insultabas a tu mamá, o tratabas mal a tu hijo, o tratabas mal a tu hermano, hasta que llegó el momento en que tu sentiste remordimiento, ese remordimiento significa que el karma de tu familiar terminó, entonces ya no trates así a esa persona, para que de esa manera, no generes karma para ti, pero cuando ya existe remordimiento, es porque ya no lo debes hacer”.