Enseñanzas - Carlos Narváez

Santifícate a través del trabajo

Aquellos hermanos y hermanas, que llevan adelante labores en el hogar, que hemos indicado, tiempo atrás a través de nuestro hermano Carlos, que la hermana Rosa de Lima, el hermano Martín de Porres, la hermana Sor María Faustina Kowalska y muchos más, le ofrecían su trabajo a Dios y no podían trabajar enojadas, enojados, lo hacían felices, porque su labor era para Dios, has de proceder de esa forma, en lo mínimo que tú hagas en tu vida.

Pero recuerda, que amor no es ira, que amor no es cólera, que amor no es tratar mal a los demás, que amor no es maldecir, que amor no es pensar mal de otros, que amor no es injuriar, que amor no es faltar a la caridad de la lengua, que amor no es pasar indiferente ante el sufrimiento de los demás, que amor no es pedir solo por ti o tu familia, ya que todos formamos parte de una gran familia, ya que venimos de un solo padre que expresa ambas polaridades y es también amor.